lunes, 8 de agosto de 2011

"Lo Importante Es Que Nazca Sanito"

Una de las clásicas preguntas que las personas (me incluyo) le suelen hacer a las mujeres embarazadas es si saben o quieren saber el sexo de la guagua que esperan. En mi caso particular, lo pregunto por curiosidad, porque me entretetiene la conversación acerca del nombre que le van a poner, la idea que tiene la mujer o la familia acerca de tener un hijo o una hija, cómo imaginan la vida con un hijo de uno u otro sexo, etc.

Sin embargo, hay muchas familias que eligen no enterarse del sexo de su futuro(a) hijo(o). La mayor parte de ellos argumenta que prefieren que sea una sorpresa. Los admiro. Mi natural curiosidad es tan grande que no sé si podría asistir a una cita con el ecógrafo sin preguntar. Pero son opciones personales que, al fin y al cabo, no afectarán, o al menos no determinarán la vida de ese niño o niña.

Es común, al menos en la cultura en la que vivo que, frente a la pregunta banal acerca del sexo, los padres u otras personas presentes en la conversación aporten un comentario que algún día me pareció sensato y hoy no tanto: "No importa el sexo, lo importante es que sea sanito".

Debo aclarar que entiendo que al decir "sanito" no se refieren a que no tenga una enfermedad importante, sino también a que no padezca una discapacidad.

Y lo siento, pero hace tiempo ya que dejé de estar de acuerdo con dicha aseveración. Tal vez antes de ser madre lo estuve (de manera completamente irreflexiva, por cierto), pero hoy no puedo más que disentir. Es más, me remueve algo, me choca, me duele incluso.

Para empezar, si al hablar de "no sano" hablamos de una persona discapacitada estamos equivocando el concepto. De eso ya he hablado otras veces: mi hijo sordo es un niño sano, él mismo se ha encargado de aclarárselo a algunos adultos que equivocan los conceptos.

Pero me duele también porque veo que quienes dicen esa frase con tanta soltura no tienen idea ni se han puesto un sólo momento en el lugar de una madre de un hijo que tiene alguna discapacidad.

A los hijos diferentes se les ama tanto o más que a los "sanitos". Sus logros dan más satisfacciones y orgullo que los de los hijos "sanitos". Y lo más importante: una vez que tienes a este hijo diferente al resto de los niños "normales" y has hecho el duelo por el hijo "sanito" que no nació, estás absolutamente convencida de que no lo cambiarías por ningún niño de todo el mundo.

Hace pocos días una madre cuyo hijo tiene un grado de autismo intentaba explicarme porqué ella cree y siente que su hijo es perfecto. No necesito explicaciones, sé lo que siente. Nuestros hijos son nuestros niños perfectos, los que amamos, de los que estamos orgullosos, y daríamos la vida por ellos si fuese necesario.

Así es que, si le hace sentido lo que estoy contando, le recomiendo eliminar esa frase de su repertorio cuando conozca a una mujer embarazada. Tal vez sería bueno cambiarla por un "Lo importante es que sea feliz".

14 comentarios:

La mamá de Patricia dijo...

Como siempre qué razón tienes! Un beso Natalia y otro para tus tres tesoros

Entrillizada dijo...

Me has dado mucho que pensar, y sobre todo, vocabulario que modificar. Gracias por compartir esta reflexión y ayudar a quitar vendas, sutiles, pero... al fin y al cabo vendas en los ojos.

Vicky dijo...

Me encantó esta entrada, a mí también hace mucho rato que me "incomoda" ese dicho, y no se me pasa que lo encuentro un poco injusto hasta ofensivo… estoy de acuerdo en que hay que eliminar esa frase.
Un beso

Mujer y Mamá dijo...

Que acertiva sugerencia, gracias :)
Saludos!.

Carolina García Gómez dijo...

¡Más de acuerdo imposible! Especialmente porque me siento totalmente identificada: No cambiaría a Martín por ningún hijo "sanito", IMPOSIBLE. Abrazos.

PAOLA dijo...

Hace tiempo, varios años, eliminé esa frase de mi vocabulario, luego de escuchar la siguiente respuesta que dio un colega cuando contó que esperaba a su primer hij@ y le dijeron "lo importante es que sea sanito", a lo que R. Respondió "y si no es sanito no me importa, lo voy a querer igual"...me emocionó escucharlo tal como me emociona cada uno de tu posts, saludos

El pozo de mis sueños dijo...

Me llegó profundamente, yo no uso esa frase porque siempre digo que si tuviera un hijo quiero una niña =P .. pero claramente la he escuchado muchas veces y me imagino que para quienes tienen hijos con alguna discapacidad es como una ofensa .. así que gracias por el consejo para con mayor razón no decirlo!!
Y respecto a lo que comenta Paola que dijo su colega .. me ENCANTÓ!!

Abrazos!!

Natalia dijo...

Gracias por sus comentarios! Veo que no soy la única que piensa así... y veo también que algunos de uds. no habían pensado antes en este tema, por lo que me alegra haber hablado de ello y haber puesto esta reflexión en sus cabezas.

Un abrazo a cada uno.

Natalia.

Paula dijo...

Natalia, muy lindo tu post, como todo lo que nos has escrito. Plenamente de acuerdo. Un besito.

Mi familia especial dijo...

Excelentes palabras, sobre todo me encantó el final... yo misma las he dicho, más que un niño normal -que además es un término tan ambiguo y frío, que se aplica a las cosas, no a las personas-, lo importante es un niño feliz.

Anónimo dijo...

Uno en la vida nunca termina de aprender, excelente lección me has dado! Qk.

Anónimo dijo...

Natalia, soy periodista y necesito ubicarte urgente para invitarte. Por favor mándame tus datos de contacto a cavendano@hkcaptiva.cl o llámame al 9.8954668.

Gracias!
Catalina

LILIANA dijo...

Excelente tu comentario y apreciación! Si todos tomaramos conciencia de las palabras que decimos, a veces sin pensar, mejoraríamos muchísimo el nivel de vida y dejaríamos de creernos "diferentes".
Sin duda nosotros "los sanitos" tenemos mucho que aprender de los niños "ESPECIALES".

Anónimo dijo...

Es verdad que lo importante es que sea feliz, pero cuando la gente dice que lo importante es "que venga bien", "que nazca sano" y esas cosas se refiere a que la mayoría de las enfermedades y algunas discapacidades provocan sufrimiento a quien nace con ellas. No es que por egoísmo no quieran un niño "defectuoso", sino que piensan en el bienestar y en la felicidad del hijo.