jueves, 28 de abril de 2011

La Historia Oficial

Parto de la base de que todo ser humano tiene derecho a conocer su historia y sus raíces, escencial para la formación de la propia identidad y la integración de elementos "agradables" y "desagradables" de sí mismo en la conformacuón del autoconcepto. Por lo tanto, jamás he dudado que mis hijos, como parte de su proceso natural de crecimiento, deben saber en qué circunstancias nacieron y los sucesos que ocurrieron durante los años siguientes a su naciminento.

Sé que hay padres y madres que han decidido guardar las fotos y omitir información. No quiero juzgarlos, pues creo que lo hacen convencidos de estar haciendo lo mejor por sus niños. Sin embargo, yo no soy así, no podría quitarles a mis hijos el derecho de saber y manejar su propia historia.

Pero, para se honesta, es muy difícil hacer lo que me he propuesto... ¿Cómo le muestras a tu hijo que su nacimiento fue un momento tan doloroso como sublime? ¿Cómo le dices que lloraste de angustia, miedo y tristeza tanto o más que de alegría? ¿Cómo le explicas que él  no se parecía a esas guaguas gorditas y deliciosas que se pasean por las calles con sus madres? ¿Cómo hacerles ver que los amas tanto, tanto, pero que alguna vez sentiste envidia de esas madres despreocupadas y quisiste un hijo sanito y gordito como los que se ven en los avisos de la tele? ¿Cómo explicarles que durante las noches los dejaste solos en una clínica, que los pinchazos diarios les dolían y que día a día temías que algo muy grave pasara con ellos? ¿Cómo les haces saber que muchas veces quisiste abrazarlos y sólo podías intoducir tu mano por un orificio para tocar una piel casi transparente? ¿Cómo les informas que tú, su querida mamá, ha debido hacer un doloroso proceso de duelo para llegar a donde nos encontramos hoy?

Son demasiadas preguntas, y, a decir verdad, tengo pocas respuestas aún.

Nuestro proceso ha sido paulatino y sé que mis hijos están aún muy lejos de llegar a enterarse de MI verdad, de la historia que quedó grabada en mi corazón. Sin embargo, puedo asegurarme a mí misma que no me he quedado atrás: estamos recorriendo el camino para llegar a estar preparados para conocer la historia del huracán que se gatilló luego de su nacimiento.

Hoy, que tienen sólo 8 años, la historia oficial (la que ellos manejan) es la siguiente:

Tres niños muy, pero muy amados y deseados por sus padres crecieron juntos en la guatita de su mamá. Sin embargo, como el cuerpo humano no está preparado para albergar a tres guaguas al mismo tiempo, los doctores debieron decidir sacarlos antes de tiempo. Ya no cabían dentro del útero, estaban demasiado grandes y era peligroso mantenerlos así. Eso significa nacer prematuros. Y la prematurez no consiste sólo en nacer chiquitito y tierno (como algún día mis niños creyeron), también implica que los órganos de la guagua no funcionan como debieran, por lo que es estrictamente necesario, no opcional, que los padres deban dejarlos algunos días en la clínica esperando que crezcan y que su cuerpo comience a funcionar normalmente.

Que dejarlos en la clínica no haya sido opcional es muy importante, porque hay que agregar que esto generó sufrimiento y ansiedad en los padres, quienes contaban los días para llevarlos a la casa. Por mientras, la madre iba todos los días a verlos, les llevaba pequeños juguetitos de colores que podía colgar cerca de sus cunas y les hacía cariño todo el tiempo que podía a través de un agujero de la incubadora. El padre iba todos los días después de trabajar, les hablaba con cariño y también los tocaba y acariciaba todo lo que podía.

Es cierto que estar en la Neo no es agradable. Les hacían muchos exámenes y a veces los pinchaban, lo que les hacía doler. Es cierto también que cada día la despedida era dolorosa, porque no había camas para que los padres pudieran dormir junto a ellos. Sin embargo, era necesario, era lo mejor que estos papás podían hacer por sus hijos.

Más adelante, cuando llegaron a la casa y la alegría y el bullicio la inundó, fuimos descubriendo que la prematurez a veces deja algunas marcas en los niños, por lo que necesitaron ayuda de profesionales para aprender a comer, a caminar, a hablar, a dibujar... Esto tampoco era lo que hubiésemos deseado ni era siempre agradable para ellos, pero, nuevamente, era lo mejor que podíamos hacer por ellos, por el amor tremendo que les teníamos, y por ayudarlos en el proceso de llegar a ser niños felices que, como cualquier otro, se dedica sólo a vivir y jugar.

En conclusión, es verdad que hubo sufrimiento para los padres y los hijos, pero nada que no pudiéramos superar, nada que nos debilitara, nada que juntos no pudiéamos enfrentar. Hoy estamos los 5 juntos, lejos de la clínica, aunque en nuestros corazones hayan quedado marcas de aquellos días difíciles.

Hasta ahí llega la historia oficial, la que mis hijos conocen al día de hoy. A veces miran fotos, a veces preguntan, a veces visitamos la Neo y yo voy intentando introducir un poco más de verdad en la historia que les cuento.

Espero que en algunos años más, cuandos sus corazones sean capaces de recibirla, puedan conocer la historia completa, sin adornos ni frases que la suavicen. Pienso que es un derecho de mis hijos, y respetarlo es mi obligación.

¿Cómo lo han hecho uds.? ¿Qué partes de su propia historia han relatado a sus hijos? Sé que cada padre, cada madre, cada niño y cada historia es diferente, pero me gustaría saber cómo lo hacen los demás padres para hablar con sus hijos de un tema tan complejo como éste.

17 comentarios:

Vicky dijo...

Hola Natalia, la verdad es que me dejaste pensando con este Post, porque nunca había dimensionado lo importante que contarles a los hijos su historia. El año pasado comprarmos un libro que cuenta de donde venimos de forma muy pedagógica,y además les hemos explicado que ellas estuvieron juntas en la guatita y que son gemelas, pero aún no lo entienden, se confunden cuando ven en fotos. Bueno recién cumplieron 3 años pero queremos que desde pequeñas entiendan porqué son "iguales" físicamente, porque tienen la misma edad etc.
Que gran mamá que eres, me encanta leerte :)

Claudia Canifru dijo...

Mi hija nacio sin problemas, gracias a Dios. Y como es muy chica todavia (1 año 8 meses) no he tenido que explicarle nada. Pero lo que si no hare sera negar cosas de mi o mi pasado. Le contare todo, nada de hacerme la mujer perfecta ni nada parecido, como lo he visto.

Un placer pasar por aca :D

PAOLA dijo...

Hola, quede pa'dentro con este post...porque yo si tuve (tengo) una guagua gorda, grande y sana y muchas veces se me olvida...y leer historias como la tuya nos sirve a tantas madres para darnos cuenta que nuestros problemas o inquietudes no son tales, no existen...admiro tu fuerza y te felicito por tus hermosos hijos, saludos

El pozo de mis sueños dijo...

Que increible, yo nunca habia pensado en esto de su historia ..
Creo que lo que les has contado hasta ahora es realmente hermoso ..
Yo no soy mamá ni nada, pero me encanta leerte =) ..

Un abrazo!!!

Ale dijo...

UFFF, gran tema, mi hija (3 años y medio) sabe que cuando nació era muy chiquita y debieron ponerla en una cajita de vidrio y su hermano la conoció a través del vidrio, y podíamos regalonear sólo por ratitos. Aun es muy pequeña y alguna vez le hice un video para explicarle esa difícil parte de su vida que la hizo ser y estar tan hermosa como es ahora....
Sin embargo eso de hablar con la verdad nuestra historia, sin disfrazarla ni exagerarla se me hace mas concreto en estos momentos con mi hijo mayor (8 años) cuando me pregunta por mi papá y la poca relación que existe, he debido contarle a grandes rasgos como fue nuestra relación y que eso hace que hoy no tenga interés de tenerlo en nuestras vidas....
Te apoyo, creo que la verdad, sin los detalles escabrosos, nos hacen entender porqué somos quiénes somos.
Cariños!!!
PD: te dejo la direccion del video por si te interesa ;) http://www.youtube.com/watch?v=88qA7-a1PRg

Brenda Mastitz dijo...

como te admiro Natalia! sos una gran mama! estoy segura que les contaras todo en su momento, cuando esten listos para manejar esa informacion. un abrazo!

avezul dijo...

que hermosa historia! me alegra mucho que hayan progresado mucho! felicidades a la madre y a los guapos hijos, me ha encantado leerte!!

Paula dijo...

Hola Natalia, es inevitable leerte y emocionarme, soy mama de 4 hijos: 15, 11. 9 años... y 6 meses. Tres partos a termino; y con la ultima beba cesarea de urgencia (hipertension) a las 33 semanas de gestacion. Pasamos x la experiencia de neo.... y como me dijo una amiga, solo quien transita por este camino, sabe del dolor, que con el tiempo disminuye...pero queda cual cicatriz o huella, tal cual relatas en otro escrito.
Con respecto a la historia de tus niños es UNA y es la del AMOR de una MADRE hacia sus hijos.
Te felicito por la capacidad de poner en palabras tus vivencias.
Un abrazo.

La Alejandrita dijo...

MI hija nació sana, pero yo soy madre soltera y el "padre" desapareció del mapa.
Muchas veces me he planteado la historia de mi hija, porque creo que en algún minuto preguntará. Solo una vezle mostré fotos de su hermana y le dije quién era y como se llamaba,también le mostré fotos de su padre y le dije que él era su papá, pero que no vivía con nosotras. Me preguntó dónde estaba y le dije que no sabía,que quizás algún día lo podría conocer. No preguntó más.
Por ahora le dice papá a mi papá. No parece darse cuenta o no ha manifestado darse cuenta que su familia es diferente a la de sus primas.
Decidí, como tú, contarle toda la historia a mi hija y no ocultarle que tiene un padre y una hermana y otra familia que no conoce, también, si me pregunta, le explicaré por qué no los conoce ni los ha visto.
Sé que mi hija no tiene necesidades especiales físicas... y espero que nunca las tenga emocionales, pero su historia es distinta a muchos niños y aunque me duela y tambien he tenido que hacer un duelo, merece saberla.
Solo compartia la historia, espero que no moleste.
Saludos, GRAN blog

Betzabe dijo...

Mi hijo nació de 38 semanas y 1 dia, pesando 2,800 kilogramos, nosotros preocupados porque tenia “poco peso”, en un mes subió a 5 kilos y nuestras preocupaciones cesaron, también porque le llevamos a dos pediatras para que revisaran sus reflejos y se aseguraran de que todo estaba bien, ya que mi hijo nació en mi casa con un medico de cabecera, un parto humanizado, hicimos la amniocentesis y nos sentíamos bastante seguros. A los 4 meses de edad llego la primera alerta, Diego no se daba la vuelta, luego a los 6 meses no se sentaba, gateaba en tres patas una pierna la arrastraba, apenas a los 11 meses se puso de pie por primera vez solo… en las fotos de su primer cumpleaños Diego llevaba la lengua afuera la mayor parte del tiempo, no aprendía los juegos de pon-pon ni arepitas, viejitas, etc por eso acudimos al neurólogo y llego el diagnostico, a los 2 meses estaba iniciando el blog y contando a los 4 vientos lo horrible que me sentía, la soledad, la apatía, el dolor, pero siempre agradeciendo que Diego me diera las fuerzas para seguir adelante, y siempre pensando en que mi blog seria la recopilación de la historia para que Diego un dia la leyera…
YO hable por primera vez con mi padre cuando tenia 25 años, antes no podía ni preguntarle a mi madre que había pasado, por que se separaron, por que mi padre no me busco? Etc sin que se pusiera furiosa y me espetara con un ¿y mi cariño no es suficiente para ti? ¿para que quieres saber de ese hombre que en nada nos ha ayudado?
Creo que eso hizo que yo quisiera registrar la historia para mi hijo, con mis aciertos y mis errores, humana y nada mas.
Que buen tema Natalia, yo tengo las fotos de la lengua afuera un poco relagadas pero si publique una para que otras mamas sepan que se trata de bajo tono muscular y no de indicios de retardo mental como muchos creen, con ejercicios Diego rápidamente corrigio la postura de su lengua.

M.Ignacia dijo...

Mmmmmmmmmmmm....Es muy difícil tu pregunta. Muchas veces creemos que las personas crecen y se desarrollan mejor sin conocer toda la verdad de sus vidas o de la vida de sus padres.
Sin embargo, yo he sentido en lo personal un gran alivio cuando, de adulta, he confirmado la verasidad de cosas que durante toda mi vida he intuído..
Creo que éste es un asunto de tiempos. Como casi todo en la vida, es clave la "oportu nidad" en que se dicen las cosas.
Creo que un buen parámetro es la curiosidad del hij@...es decir, si te preguntan, responder lo más cercano a la verdad.
besos

Natalia dijo...

Gracias todos por sus comentarios y aportes. Me hicieron recordar que no sólo en las familias en las que han niños con necesidades especiales o historias médicas difíciles hay asuntos delicadas qué contar o explicar... me gustó recordar que lo mismo pasa con una madre soltera, una madre adoptiva o una familia donde hay conflictos del pasado que repercuten en la salud mental de nuestros niños.
Parece ser que la clave, en general, es ir con la verdad pero paulatinamente, sopesando la madurez de cada niño en particular.
Cariños a todos!!!!

Carolina García Gómez dijo...

Hola Natalia:
Ni Martín ni Miguel están todavía en edad de preguntar o comprender qué pasó, pero comparto tu punto de vista: les contaré la verdad, la que puedan manejar a su edad. Lo que sí hago es tratar de explicarles lo mejor posible y lo más claro posible a los niños que preguntan. Les cuento que Martín tiene 6 años y no está enfermo, que tiene una lesión en su cerebrito y que por eso no puede caminar ni hablar. Me angustia un poco cuando llegue le momento de explicárselo al propio Martín o a Miguel, pero espero estar bien preparada para cuando llegue ese momento. Abrazos y me encantó tu historia oficial.

Natalia dijo...

Hola Carolina. Las respuestas que les das a otros niños delante de Martín y Miguel son muy importantes... es el modelo que tomarán para saber qué responder a futuro. Al menos, mi hijo Cristóbal tomó mis palabras como propias y aprendió escuchándome a mí a explicarle a los demás qué era eso que tenía en las orejas (su audífonos).
Un gran abrazo.

prouanet dijo...

Natalia,
Muy bueno tu blog.
Mientras leo tu pregunta se me vienen a la mente un par de cosas que comparto contigo. Es una pregunta que me he hecho también y muy a menudo. Comparto contigo la convicción que nuestros hijos tienen el derecho a conocer su historia personal completa y sin adornos. Nosotros debemos respetar eso. Soy mamá adoptiva de 2 preciosuras de niños. No sabes como se me apreta el alma cada vez que pienso en el momento en que tenga que decir "mi niño lindo, tu no estuviste dentro de la guata de la mamá, tu naciste de nuestro corazón". Que dolor! Sinceramente me gustaría creer que todo siempre seguirá igual que hoy, que por ser aun guaguas entienden principalmente con el corazón, el cual les dice en todo momento que sus papás somos nosotros. Pero luego pienso... dolor? Dolor para quien...para ellos o para mi? Será necesariamente algo doloroso para ellos? Y al final no es eso lo que importa? Si no es doloroso para ellos ¿que importancia tiene que me haya hecho sufrir a mi? Esa es mi esperanza. Tener fe que no será un problema para ellos. Creo que miz niños deben ir conociendo su realidad desde siempre. Desde hoy ir contando a través de la experiencia (como por ejemplo ir al hospital a buscar a su hermana menor, en el caso de mi hijo mayor), a través de cuentos, a través de frases lindas cuando los acompañas al irse a la cama (tú naciste del corazón), etc.
Hacerlo vida cada vez que nazca es transparentar la situación sin caer en detalles. Vivirlo diariamente como su realidad desde siempre les hará SENTIR su realidad y conocerla y comprenderla desde el corazón cuando sean más grandes. No sólo desde la razón. Me quedo tranquila pensando así. No tendrá que ser tipo novela. No tendré que revelar la verdad o los detalles crudos de un día para otro. Será un camino de vida. Camino de vida para ellos y para nosotros. Es lo especial que compartimos. Lo que también nos hace familia. Cariños,

Natalia dijo...

Hola prouanet. Qué lindo lo que escribes. Cuando escribía este post pensé mucho en los hijos adoptivos... tal vez porque últimamente me ha tocado atender pacientes que son hijos adoptivos y están en plena etapa de cuestionarse las cosas.
Estoy segura que tu actitud va a ayudar a tus hijos a ser unos niños sanos y felices, aunque algunas vez se pregunten muchas cosas y a veces las respuestas sean un poco duras.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Acabo de conocer tu blog, así que comento ahora, bien tarde.
Me ha gustado y dado ideas al ver como enfocas sus necesidades especiales surgidas de su nacimiento.... cómo las introduces en su historia de vida.

MI hija es adoptada y el abandono y malos tratos que sufrió han dejado sus huellas o sus heridas (como se quiera decir) . El reconocer esas heridas y sus consecuencias cuesta tiempo, formación y/o bastante sensibilidad (que a veces se tiene y mayormente no se tiene). Luego está el saber explicárselas a ella...
Contar su historia es más o menos sencillo pero las consecuencias de lo que ha vivido es bien complejo... ¡nada nada fácil¡. .
un abrazo
Itsaso