viernes, 1 de abril de 2011

Abrazos Porque Sí (acerca de los hijos parentalizados)

Cuando mis hijos tenían unos dos o tres años, empecé a notar que Antonia venía a mí continuamente a mostrarme pequeñas heridas. Buscaba en sus manos o en sus rodillas rasguños casi imperceptibles y se me acercaba en busca de consuelo y alivio. Al principio no le di importancia, pensé que era hipersensible al dolor o un poco regalona tal vez. Hasta que una tarde la vi lanzarse desde el tercer escalón del resbalín de una plaza para simular una caída y venir llorando a relatarme el "accidente". Ese día algo se iluminó en mí y entendí lo que le pasaba.

En medio del caos de lo urgente, en medio de tantas enfermedades, cirugías, hospitalizaciones, terapias y atenciones especiales para sus hermanos, a veces se me perdía lo importante.

Mi hija no sabía pedir cariño si no era enfermándose o lastimándose. Era lo que había vivido: la mamá estaba para sus hijos cuando ellos sufrían. Esta madre no sabía estar (o más bien diré, no podía estar, para ser justa conmigo misma) cuando lo que se necesitaba era cariño porque sí, abrazos porque sí, atención porque sí.

Recuerdo que la senté en mis piernas y le pregunté si lo que quería era un abrazo. Ella, todavía un poco llorosa, respondió que sí.

Ese día me propuse una misión dificilísima para los tiempos que corrían: poder ver las necesidades más sutiles de mis hijos, las menos notorias, las que no se expresaban en síntomas físicos evidentes ni en llanto desconsolado, las que parecían menos urgentes pero eran, sin embargo, tanto o más profundas en lo emocional.

Quise y quiero que mi hija sepa que, a pesar de no haber sufrido lo que sus hermanos, es tan importante como ellos, y sus necesidades tienen el mismo nivel de prioridad que las de mis otros dos hijos.

Sin duda, ser la hermana de dos niños que han pasado por tantos diagnósticos, terapias y también enfermedades, debe ser difícil. No quiero ni imaginar cuántas veces mi niña se ha sentido invisible al lado de sus hermanos. Se me apierta el pecho al pensar cuántas veces tuvo que callar o, lo que es peor, actuar como si fuera una adulta ayudando a hacer las cosas más fáciles para sus padres.

Sin ir más lejos, hoy mismo Pedro le pidió a su hermana que le hiciera un pan tostado con mantequilla, y ella, acostumbrada a hacerse cargo, caminó hacia la cocina sin pensarlo. Sólo porque estaba yo ahí en ese instante preciso, fue que pude detener la escena, recordarle a Pedro que él es perfectamente capaz de tostar un pan y ponerle mantequilla... pero, sobretodo, repetirle a ella que no es la mamá de su hermano y que no debe permitir que él le pida hacer por él lo que es capaz de hacer sólo y con éxito. Y por último, que si hay algo que cualquiera de mis hijos aún no logra realizar autónomamente, para eso estoy yo, para eso soy la mamá.

La carga que llevan los hijos parentalizados (aquéllos que actúan como padres de sus propios hermanos e incluso, a veces, de sus padres) es tremenda. Haré todo lo que pueda para evitársela a mi hija, a pesar de las circunstancias especiales que nos han tocado vivir. No quiero que se acostumbre a mirarse al espejo sin verse, no quiero que se olvide de sí misma, quiero que aprenda, de mi mano, a cuidarse, a distinguir lo que siente y a pedir lo que necesita para ser feliz. Quiero que siempre confíe en que merece pedir y recibir abrazos porque sí, atención porque sí, amor porque sí.

19 comentarios:

Celia dijo...

Natalia,
llevo leyéndote desde hace un tiempo, he "compartido" por facebook varios de tus artículos... ¿cómo es posible qué expreses tan bien y tan fácil cosas tan intensas, tan importantes?
Es este post me identifico con tu hija... mi hermano tiene Sindrome de Down y yo cuide de él desde bien chiquitina...
Tu post de Martín.. uf... imáginate.. no pude evitar llorar...
Ahora soy madre de mellizas, el curso que viene empiezan el cole, eso será en septiembre aquí en España. Y nuestros comienzos fueron duros, aunque en nuestro caso mis hijas estuvieron estupendamente, fui yo la que les di el susto a todos... sobre todo a mi madre...
No quería dejar pasar más tiempo sin saludarte y sobre todo darte las gracias por escribir tan bonito.
Un abrazo,

Natalia dijo...

Hola Celia! Qué bueno es saber que has leído mis posts. En realidad, el tema de los hijos parentalizados da para mucho, y aplica en muchos casos a los hermanos de niños con necesidades especiales... sin embargo, otros hijos parentalizados lo hemos sido por otros motivos... en mi caso, ser la hermana mayor de padres separados. Es un tema que, creo tocará muchos corazones.
Espero seguir "viéndote" por aquí.
Un abrazo.

Carolina García Gómez dijo...

Wow, sí que me identifico con este texto Natalia... Yo fui la mamá de mi hermano (nos llevamos 11 años) y de mis papás... Y bueno, simplemente fue así y ya, pero sí que me cuesta pedir ayuda y aceptar que me ayuden!!!! Ufff, ha sido todo un aprendizaje...

Betzabe dijo...

Natalia tambien me identifico con este post yo fui mama de mis dos hermanas menores, yo les llevaba 13 años, pero hasta que no tuve mi propio hijo no me di cuenta lo mal madre que fui con mis hermanas, repetia lo que veia en mi entorno y a veces me desquitaba con ellas por las cosas que consideraba injustas de mi madre hacia mi. Recuerdo que las obligaba a comer con gritos y no paraba de decirles que debian comer sino por su culpa mama me regañarian a mi. Ni con 13 años ni con 20 un hermano debe cubrir el rol de padres, en lugar de "ayudar" se crea disfuncion y muchas sutiles heridas a todos los involucrados. Ojala y ningun niño tenga que tener un hermano por padres o ser padre de un hermano.

Natalia dijo...

Hola Carolina y Betzabé. Si el mundo fuera perfecto, ningún niño debiera hacerse cargo jamás de su hermano o sus padres. Y este "hacerse cargo" a veces es más sutil de lo que imaginamos... a veces es tener que contener a los padres o sacrificar la etapa de la niñez para convertirse en un niño "maduro" para su edad. Ahora nos toca evitar que nuestros hijos deban hacer lo mismo con sus hermanos o con nosotras mismas.
Un abrazo,
Natalia

Ale dijo...

Hola, la verdad es que cada vez que paso por acá aprendo tanto!
Hoy me cuestiono, tengo un principito de 8 y una princesa de 3... Les ha costado relacionarse, la chica vuelve loco a su hermano y él, sin saber reaccionar en un principio, la agredía y le enseñó a su hermana que la hostilidad es parte de la relación fraternal....
Eso lo hemos ido subsanando y el mas grande se ha llevado gran parte de la pega, al ser cordial y paciente la ha hecho cambiar a ella su actitud y las cosas se ven cada vez mejor, pero me incomoda a veces porque él ahora quiere prepararle la leche, levantarla en las mañanas, y un sinfin de atenciones que si bien me parecen tiernas y de un amor infinito, no le coresponde TODAS las veces atenderla.... están en el mismo colegio y se siente responsable por ella.... Siento que él mismo se esta parentalizando, pero no sé cómo frenarlo sin frustrarlo y sin quitarle esa bonita actitud de estar ahi para el otro.....
Gracias por tus buenisimos post!
Cariños!

Natalia dijo...

Hola Ale! Tal vez la clave no esté en frenarlo... pero sí darle el enfoque adecuado: él está ayudando a los adultos, no haciéndose cargo de su hermana. Tal vez tener una conversación con él y contarle que si pasara algo malo en el colegio, las pofesoras contactarían a los papás para que se hagan cargo del problema, que para eso están las personas grandes, que saben mucho más y tienen mucha experiencia. El resto es puro amor fraternal... y me imagino lo maravilloso que debe ser verlos tan cercanos.
Un abrazo.

Bruno-sol dijo...

Que buen tema de tu post. Renato (3) desde que daba sus primeros pasos me traia los pañales para Bruno (6) , empujaba su silla de ruedas, y como olvidar la escena de Renato dando de comer a Bruno. Hasta hace un tiempo eran cosas que celebrabamos incluso inmortalizabamos con alguna foto o video como algo gracioso. Hoy nada, si lo hace (y lo hace poco) dejamos que sea algo naturalen él que no inhibimos ni aplaudimos. La manera de como se relaciona Renato con Bruno tiene mucho que ver con eso, con recojer un juguete que se le caiga a Bruno, o cosas así muy minimas. Mi peor dolor sería asignarle una responsabilidad desde pequeño..para eso estan sus padres, él tiene solo la mision de ser niño, disfrutar y descubrir el mundo.
Respecto a las terapias, menos mal que lo que hacemos es en casa (ABR), por lo que nunca hemos vivido eso de ir de aqui para allá con Renato a la cola. Ese era uno de mis grandes miedos al quedar embarazada de mi 2° hijo, agradezco que ABR apareciera para cambiar nuestro estilo de vida.

Natalia dijo...

Hola Pilar. ¡Qué valiosa es tu experiencia! En realidad, al escribir este post, pensaba, principalmente, en los hermanos de niños con necesidades especiales que terminan siendo parentalizados y con un gran peso encima que sus espaldas (todavía chiquititas) no pueden llevar. Así son las cosas: aveces nos damos cuenta en el camino que hay asuntos que no estamos haciendo tan bien como creemos y, gracias a la vida, tenemos la oportunidad y capacidad de cambiar de actitud cuando aún es tiempo.
Espero que tus hijos vayan día a día descubriendo formas de interactuar que no necesariamente involucre que uno se haga cargo del otro.
Un abrazo,
Natalia.

Isabelita dijo...

Tu Antonia es una niña guapísima. Siento mucho por lo que ha tenido que pasar.. tanto ella, como los hermanos, como vosotros... seguro que los tres se lo pasan jugando como locos!!!!! seguro que con el tiempo va entendiendo mas esas cosas...

Saludos!!

Natalia dijo...

Hola Isabelita! Eso sí!!! Lo pasan estupendo jugando enre ellos y se ADORAN.

Saludos!!

paulidisautonoma dijo...

Natalia:
Vengo leyendo tu blog desde que apareció la recomendación en el Face de Mama terapeuta. Quiero felicitarte primero que todo por el tiempo que le dedicas a tu blog, soy bloggera tb, no tengo hijos y así y todo me cuesta mucho darme el tiempo, idóla!!!! a mi en los post me cuesta mucho verbalizar correctamente y tu lo haces de maravillas!!!
Me re gusta tu blog! lo encuentro muy valioso!
Un abrazo y felicidades por tan bella Familia :)
Cariños
Paulina

Natalia dijo...

Hola Paulidisautonomía!! Qué bueno que te gusta mi blog... Pero ¿te cuento un secreto? No le dedico taaaanto tiempo como parece, porque muchos de los posts que publico llevan pedacitos de otros escritos antiguos míos ;-) O sea, es un blog compuesto por cosas nuevas + pedacitos robados del pasado.

Un abrazo.

Natalia

Ale dijo...

Gracias Natalia, me encantó eso de darle el enfoque correcto.... viste? sigo aprendiendo! ;)
Gracias!

paulidisautonoma dijo...

jajajajajaja pos que me lo sospechaba :D...pero no importa, te admiro por haberlos escrito claritos antes o ahora jajajajajajaja
Seguire atenta a tus post!
Cariños!

Pauli

100% Mamá dijo...

que lindo post, tienes razon, hay que dar abrazos, besos y amor solo porque si!!! yo creo que mi hija, que hace lo mismo, debe ser por lo mismo.... asi que tendre que poner mucho ojo ahi....

Betzabe dijo...

Para los que tengan dudas les digo que yo llegue a recibir a mi hermanita en la mañana con la pijama y el pañal mojado de la noche y la entregaba a las 8 de la noche ya cambiada con su pijama para dormir: Todo lo que va en el medio de estos dos momentos tambien iban a mi cargo: Cocinar su comida, darle de comer, bañarla, vestirla, lavar los pañales de tela, cuidarla mientras estuviera dormida, lavar sus teteros, me ayudaba mi hotra hermana de 9 años y yo de 13, todo lo haciamos juntas excepto lavar los pañales y los teteros que nos turnabamos, en cierta ocasion puse a hervir los teteros y como niña que era, me puse a ver TV a las 8:30 PM recorde la olla cuando mi madre olio el humo, se achicharraron por completo, mi castigo? lavar cada noche los nuevos teteros para siempre, sin posibilidad de turnarme con mi hermanita. Mi madre y su marido no lo hacian porque ellos "trabajanban" todo el dia y yo estaba de vacaciones o tenia mas tiempo libre. Por si queda duda, o por si no saben hasta que nivel puede llegar la parentelizacion de un niño. Un dia un vecino me dijo que linda esta tu hija, yo con los ojos como platos le dije: Es mi hermanita yo soy muy chica paratener hijos y ese señor me dijo, si eres muy chica pero ella ES tu hija. Y era un vecino que solo me veia pasear a la niña frente a la casa, no veia todo lo que haciamos mi hermana y yo dentro de la casa. Claro ahotra es etapa superada y mi madre rectifico, pero son cosas que marcan.

Natalia dijo...

Ufffff!!! Betzabé! Todavía se lee muchísimo dolor en tus palabras. Son experiencias que dejan marcas muy profundas...

Un enorme abrazo para ti.

Natalia.

cintia dijo...

A mi me paso que tube que hacerme cargo de mi hermana pero yo ya era mayor de edad. Ella tenia 14 y yo 18. Fué horrible por la adolescencia, acabamos odiandonos porque ella no aceptaba esa nueva autoridad que me tocó representar guiada por las asistentes sociales (me concedieron su custodia para no llevarla a un centro de menores).
En cuanto mi hermana cumplió 18 me fuí de casa liberandome de esa carga demasiado grande para mi y justo en ese momento que dejamos de vivir juntas empezamos a llevarnos bien, como hermanas que habiamos dejado de ser durante esos 4 años. Hoy en dia tenemos una relación muy especial y le quiero como mi hermana pero un poco también como mi hija, no sabría explicarlo.
Mi marido es el penúltimo de 11 hermanos y tiene un cariño muy especial también por sus dos hermanas que se ocuparon de los pequeños.