viernes, 15 de julio de 2011

Reinventarse (Acerca de Ser Mujer y Madre a la Vez)

Es difícil reinventarse. Supongo que para cualquier madre lo es, pero para las que somos mamás de niños "especiales" y en situaciones adversas, puedo asegurar que lo es, y muchísimo.

Antes de tener a mis hijos, en casi todas mi fotos aparecía yo, en casi todos mis proyectos y pensamientos estaba yo.  Muchas veces acompañada, por supuesto, por una pareja y por los hijos que soñaba tener, pero siempre la protagonista era yo.

Y de un día para otro todo cambió. El "yo" pasó a ser un imposible, a tener cero relevancia, a ser casi algo divertido del pasado, y tres personitas que luchaban por vivir llenaron todo el espacio de mi universo.

No estuvo mal. Había que abandonar a la Natalia para ocuparse de lo urgente, no me arrepiento, pero no pensé jamás cuán difícil sería reinventarme.

Y uso esa palabra porque la Natalia de antes simplemente dejó de existir. El paso de los años, los duros golpes de la vida, los aprendizajes y experiencias nuevas la mataron. Pasé algún tiempo intentando reencontrarla hasta que advertí que ya no exitía y que había que empezar un proceso de reinvención.

Por supuesto, nada de esto fue posible y ni siquiera lo intenté mientras viví en estado de alerta continua. Y tampoco pude comenzar a echar a andar la máquina hasta que no llegué a entender que no encontraría a la joven soñadora que antes fui. Todo esto me tomó bastante tiempo.

Hoy puedo decir, al fin, que estoy en medio de ese proceso: el de redescubrirme, reinventarme, rehacerme. Ya no me interesan ni me gustan las mismas cosas de antes. Probablemente, ya nunca más mis fotos serán mías sino de mis hijos jugando, sonriendo o posando porque la mamá los obligó. Pero eso no me exime del hecho de estar, al fin, viéndome.

Lo primero que recuperé fue la capacidad de tener amigas. Y fueron las primeras, las del colegio, las de la infancia, las que recuperé. Las otras no sé dónde están. Luego vino mirar mi cuerpo, darme cuenta de cuántas arrugas gané e ir amigándome con esta nueva "casa". Hoy estoy buscando lo que me gusta hacer, lo que necesito, lo que me hace bien. Muchas veces me pierdo y no lo sé bien. Los libros de antes ya no me conmueven. Los temas de antaño ya no son mis temas. Probablemente habrá cambiado mi tono al hablar, mi manera de caminar, mi mirada... Tantas cosas que no sé enumerar porque aún no las descubro.

Sólo sé que estoy trabajando en eso, y que ha sido gratificante pero muchísimo más lento y complejo de lo que imaginé. A veces me pregunto cómo integrar lo que queda de la antigua Natalia con lo que gané y aún me parece ajeno, pasajero. Y no tengo la respuesta.

Lo cierto es que soy otra, y me falta descubrir lo que me necesito para sentirme completa como mujer. Los tiempos de ser sólo madre ya pasaron, pero igualmente reinventarme es un trabajo que no surje natural en mí, no ha ido ocurriendo por arte de magia.

Una certeza tengo: llegará el día en que sepa quién soy, qué es exactamente lo que necesito y me gusta. No me quedaré en el camino. Quiero cuidarme, quiero recuperarme, quiero renacer. Y lo haré. Por mí, por los años de vida que me quedan por vivir (que, espero, sean muchos) y por tres niños que no merecen tener una madre que centra su vida exclusivamente en ellos.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Natalia hay que ver lo bien que explicas los sentimientos, yo me siento muy identificada contigo, efectivamente a mi me pasa gual, siento que en este proceso he ganado muchas cosas pero también he perdido muchas otras y entre ellas que ya no soy la misma persona que era antes, si la maternidad te cambia, tener un hijo con problemas lo hace aún más. Yo también en ese proceso de reinvención :)

http://avecesmujersiempremama.blogspot.com/

Mujer y Mamá dijo...

Me encanta lo que leí, más bien el cómo te leí.
Con tus letras recordé el momento en que empecé a vivir ese proceso, es lento a veces te olvidas, debido a las obligaciones, y vuelves a ser solamente mamá.
Eso de descubrirse las arrugas es atroz!!! jaja.
Saludos.

Mamá Terapeuta dijo...

Amén! :)

Paula Mancilla Castro (mamá de una monita) dijo...

Natalia:
Cuan ciertas son tus palabras... Creo que luego de vivir éstos 8 años de tu vida dedicada en un 100% a tus trillizos, prematuros y viendo su crecimiento y enfrentando la diferencia de uno de ellos, debes estar muy cansada, pero creo, que como tu dices, ya llegó el tiempo nuevamente para tí. ¡Si tienes derecho a ser protagonísta nuevamente!, a revalorarte, a reconocerte a distraerte con aquellas personas significativas, a sonreír sin culpa. No sabes cuanto te comprendo. Me alegro por tu reflexión y ¡te felicito por tu cambio!.
¡Un abrazo amiga!

Reina - Mamá en Casa dijo...

Creo que muchas nos identificamos con lo que hablas , realmente creo que una vuelve a nacer cuando nacen nuestros hijos (as), me ha encantado el post, muchas gracias

Mami dijo...

Tienes habilidad para expresar en palabras lo que muchas sentimos y no somos capaces de plasmar en un papel...:) Yo apenas empiezo a identificar qué es lo que quiero reinventar de mi misma, porque han sido cinco años de "abandono" (en salud, apariencia, estudio), ¿ha valido la pena? Si, pero ahora creo que mis princesas necesitan una mamá por muchos años, con buen humor, y satisfecha con ella misma como persona... :D

Un abrazo...

Carolina García Gómez dijo...

Sí que es difícil ese proceso Natalia, yo tampoco creí que me fuera a costar tanto. También escribí un Post sobre el asunto (lo dicho, estamos conectadas, jajaja) porque hace un mes me visitó una amiga de antaño y se sintió bastante agredida al ver que yo no era la misma, que mis prioridades eran otras y que mis intereses habían cambiado.

Apenas estoy asimilando lo ocurrido porque sobra decir que me sorprendió su actitud y aún no logro comprender por qué le molestó tanto encontrarse con otra Carolina.

En ese proceso estamos muchas, apenas redescubriéndonos y buscando a tientas en qué nos hemos convertido.

A estas alturas ya te siento como un espejo, en el que me miro y me siento reflejada en más de un sentimiento o pensamiento. Abrazos y Gracias.

Vicky dijo...

Maravilloso... así estoy :'( ayer le decía a mi esposo que he pasado tantos años ocupándome de los "otros" de mis padres y hermanas antes de casarme, de mi marido, de mis hermanas y de mis padres cuando me casé y cuando nacieron mis niñas me concentré en ellas, 110% en ellas, y hoy que no están conmigo por andar de vacaciones con su abuela, donde sé que lo están pasando bien y que no quieren volver a la casa todavía, yo me quedé vacía, sin saber que hacer, sin acordarme como era antes, sin encontrarme, sin saber que quiero para mí...
Hoy comienza el proceso de descubrirme y de preocuparme por mi aunque sea un 10%.
Un abrazo :)

Anónimo dijo...

Gracias, querida Natalia, es verdad el maravilloso proceso de ser madre, nos convierte en eso madres y como tan bien lo expones priorizamos al 100% a nuestros niños, creo que es la gran responsabilidad, el amor y el compromiso por verlos bien en todo aspecto el que nos involucra. Ahora paso por esa etapa de reinvención también tengo 2 niñas de 4 y 2 años y ahora siento que debo ocupar un poquito de tiempo en mi, ahora mismo buscaba en la red, como reinventarme pero deduzco que pasa por las muchas ganas que tengamos de ello, el sentirnos bien implica ser mejores cada día y transmitir bienestar a nuestra familia.

Anónimo dijo...

Hola Natalia.
Hace poco que he encontrado tu blog y me encanta, por eso estoy leyendo los post atrasados.
He llegado a éste, y tengo que decirte que describes exactamente lo que yo siento.
Yo también he llegado a la conclusión de que mi "yo" anterior ha dejado de existir, y cómo tú me tengo que reinventar. Aunque no es fácil.
Me reconforta saber que no soy la única con estos sentimientos, sentimientos difíciles de explicar para mí; pero que tú los has sabido detallar a la perfección. Gracias