domingo, 11 de diciembre de 2011

¡Auxilio! ¡Encerrados Por Enfermedad!

La lógica dice que a medida que los hijos crecen se vuelven seres más civilizados, más autónomos y menos demandantes. También se supone que las madres logramos desarrollar la escucha selectiva, es decir, adquirimos la capacidad para poner atención a lo importante que nuestros hijos nos dicen y no a los gritos relacionados con un juego, a los diálogos triviales que establecen entre ellos y a los movimientos tipo "salto desde la cama al suelo y doy una voltereta porque sí".

Lamentablemente, debo reconocer que en esta casa no ocurre lo "esperable". Hoy domingo mi hijo Pedro está con vómitos y diarrea, lo que implica que hayamos debido abortar misión en relación a cualquier panorama como ir al cine o reunirnos con amigos.

Y tengo que reconcer que se me hace duro. Hace muchísimo calor, es temprano (quedan varias horas para que este aburrido día termine) y el aburrimiento vuelve a mis hijos inquietos, demandantes, ruidosos y quejumbrosos.

Es altamente probable que el estado en que nos encontramos hoy sea muy, muy lejano a lo que ocurría cuando tenían 1 ó 2 años y teníamos que permanecer encerrados a la fuerza. Probablemente olvidé que esos tiempos eran muchísimo más duros pues realmente no había manera de entretenerlos si no estaba yo de cuerpo presente. Sin embargo, algo ocurre en mí cada vez que tenemos un día como éste.. Tal vez se me agolpan los recuerdos de épocas de tantos y tantos días encerrados por indicación del pediatra. Tal vez se me hace patente que la maternidad no es todo alegría y regocijo, también en ocasiones se siente como sacrificio y falta de libertad.

Sé que mi hijo no tiene nada grave y doy gracias a la vida por ello. Sé que este estado es pasajero y que muy pronto volveremos a pasear por la calle tan felices como siempre. No quiero parecer una persona que se queja demás y que no ve lo bueno de la vida. Pero me quiero dar permiso para hacer un pequeño descargo. Al final del día, no creo que existan las madres perfectas que jamás se sienten agobiadas en su rol. Y hablar de esto es sano, es bueno, es parte de ser humano.


6 comentarios:

Bren dijo...

Uff! Los niños encerrados sin poder salir pueden llegar a volvernos locas!
A mi me parece genial que hagas tu descargo si lo necesitas...Es otro de los beneficios de tener un blog ;)
Yo tampoco les creo a las madres que pintan todo color de rosa y que pareciera que JAMAS pierden la paciencia ni se sienten desbordadas. Me encanta leerte asi: HUMANA. Un besote y que Pedro se recupere prontito!

De chupetes y babas dijo...

Ay, qué pena!! Que se mejore pronto Pedro!!!

Natalia dijo...

Gracias, Bren, por esas palabras de empatía. La verdad es que es difícil entender qué pasa por las cabezas y los corazones de esas personas que se empeñan en mostrar vidas perfectas.
En todo caso, encontré unas telas y unos óleos y los puse a todos a pintar "cuadros" para regalar en Navidad. Lo han pasado bastante bien y yo no he ahorcado a nadie, jajajajaja!

Albertina: muchas gracias por tus buenos deseos a mi Pedro.

Un abrazo para cada una!

Anónimo dijo...

Auch! Natalia a mi me pasó este fin!!!....tengo de encierro jueves, viernes, ayer sabadito si lo lleve a su clase de piano y a su clase de pintura, pero hoy otra vez encierro....trae un virus en la garganta y ha tenido temperatura, mi hijo tiene casi seis años, en enero los cumple, pero por su condicion, ya que nacio con sindrome de Down, tiendo a ser masa cuidadosa...Gracias por compartirlo y dejarme saber que no soy la única!!! jajajajaja

trestrillistigres dijo...

A mi me ha pasado esta semana tambien, pero con el añadido de que yo estaba peor que ellos. Yo no es por darmelas de perfecta ni nada, pero el encierro ahora ya no me molesta. Quiza porque aqui es invierno y me da mas pereza salir, no se. Pero me gusta estar en casa y los niños se entretienen mucho con sus juguetes, a veces en el parque me vuelven mas loca porque tengo que estar mas pendiente de lo que se llevan a la boca o si uno se escapa gateando. Tambien es otr aedad, ya te contare cuando tengan 8 añazos!

Me alegro que al final encontraras una actividad para entreteneros, un beso!

Natalia dijo...

Hola anónima (no dejaste tu nombre). Dicen por ahí que mal de muchos, consuelo de tontos. A mí me parece que mal de muchos, empatía y alivio :))) Dale un beso de mi parte a tu hijito para que se mejore pronto.

Trestrillistigres: Sip, recuerdo esa sensación. Estar ayudando a uno a columpiarse mientras otro se te escapa y otro se come una araña que encontró en la tierra es un estrés horrible, jajajaja! Es que a la edad de los míos ya no comen arañas, se comen a la madre de aburrimiento!!!!

Un abrazo para cada una!