martes, 27 de diciembre de 2011

¡¡¡Felices 9 Años!!!: Lo Que Mis Hijos Me Han Enseñado


Ya son 9 años desde ese 27 de diciembre en que entré a pabellón sabiendo que al salir nunca volvería a ser la misma persona. Sentía tanto miedo, tanta emoción, tanta alegría y tristeza a la vez que parecía estar emocionalmente anestesiada. A veces se siente tanto que no se puede sentir nada. Entré como quien se apronta a hacer un trámite. Probablemente, si me hubiese permitido conectarme con tantas emociones me hubiese desbordado. Era una situación límite y ya había llorado muchísimo los meses previos al día del parto.

Mi hijo Pedro iba a morir. Ese era un hecho seguro, algo que los médicos daban por sentado. Cristóbal y Antonia estaban sanos pero tendrían que pasar duras pruebas en una unidad de neonatología antes de poder ir a su casa como guaguas "normales". Yo intuía que algo muy grande se venía. Sabía que nunca más el mundo volvería a ser el mismo al salir de esa sala de parto. Tenía sólo 26 años, muchísimo miedo y un deseo enorme de volver el tiempo atrás y embarazarme de un solo embrión sano. Hoy miro a la Natalia de esos días y siento unas ganas gigantescas de abrazarla y contener ese dolor que parecía incontenible, de poder decirle con seguridad que todo iba a estar bien y todo lo vivido y lo que vendría valdría la pena con creces.

Lo que no sabía era que mi Pedro viviría y que estos hijos míos me enseñarían muchísimo más de lo que pudieran aprender de mí.

No sabía que la vida da tantas, tantas vueltas, que nada es para siempre y que todo el dolor adquiriría sentido.





No sabía que mi Antonia, la niña más sonriente y dulce de todas vendría a enseñarnos que siempre hay un motivo para la alegría, para la ternura, para disfrutar la vida y mirar el mundo con ojos buenos. Ella venía al mundo a regalarnos la paz de una niña cuyos ojos sonríen aún cuando su boca no lo haga. Ella me enseñaría que el apuro, la necesidad de hacer todo bien y a tiempo, la exigencia y la rigidez pueden ser reemplazados por la sabiduría de quien actúa desde el amor, la ternura y la compasión. Ella saber AMAR y me muestra desde hace 9 años cómo se hace para perdonar a una madre que a veces pierde los estribos y grita más de la cuenta, a un hermano que interrumpe sus juegos, a un amigo que se equivocó o a un ser humano que, simplemente, no es perfecto. Sin mayores ambiciones, sin proyectar quién quiere ser o qué quiere tener, va por la vida regalando sonrisas amorosas y queriendo a las personas porque sí, porque entiende que todos somos dignos de ser amados.




Tampoco pude adivinar que Pedro iría por la vida absorviendo el mundo como si se fuera a acabar. Siempre quiere hablar, aprender, preguntar, sentir profunda alegría, tristeza, enojo, entusiasmo y gozo. Él no olvida nunca que cada día le fue regalado y me muestra que no hay tiempo que perder, que estamos en el mundo porque es maravilloso algunas veces y doloroso otras, y por eso vale la pena experimentarlo. Él deja entrar sin miedo cada experiencia y la vive con una intensidad que sorprende. Pedro me hace sufrir, me hace reír, me hace rabiar y pensar. Él no está dispuesto a sacrificar su capacidad de asombro para que los días se vuelvan todos iguales. Quiere saber, quiere tragar el mundo, y me recuerda a cada momento desde hace 9 años que si estamos vivos es para sentir que lo estamos y para hacer estremecer a quienes nos conocen. Pedro no deja de reflexionar, Pedro me enseña que si dejamos de vibrar todo pierde sentido.




El día que lo vi por primera vez, yo no sabía que Cristóbal se empeñaría en mostrarme que no importa el tamaño del cuerpo: los grandes corazones pueden habitar en el cuerpo del niño más pequeño. Él le ganó a la adversidad con el convencimiento de un gran sabio. Él se levanta todos los días para ser y hacer lo que se propone porque no hay límites ni motivos para quejarse: su enterza y su valentía lo llevan tan lejos como se propone. Cristóbal me enseña que no existe más techo que el que está en nuestros corazones y cabezas. Y como en los suyos no hay ninguno, simplemente lo supera todo, lo logra todo, lo disfruta todo, lo vive todo. Cristóbal no tiene miedo. Él nació sabiendo que es capaz y que la vida es demasiado corta para gastarla dudando acerca de nosotros mismos. De él aprendí que la valentía es algo que se trae en el alma, y que puede ser infinita, sin importar lo que otros crean o teman. Él no claudica, él tiene fe.


Estos hijos míos, tan difrentes entres sí, han venido hace 9 años a cambiar mi mundo. Han llegado a dejar huellas imborrables de las que no son conscientes. Se han instalado en mi casa y en mi vida para enseñarme tanto que no sé si hay palabras para explicar cómo es que me transformé ese 27 de diciembre de 2002 a las 15:00 hrs. al salir de ese pabellón.

¡¡¡Feliz cumpleaños hijos míos!!! Ustedes son los mejores hijos que la vida podía haberme regalado...

Que sean muchos años más, al menos 100, como diría Pedro ;-)

22 comentarios:

Mireya dijo...

Un abrazo lleno de cariño para Antonia, Pedro y Cristóbal, que me enseñan a agradecer cada día lo que Dios me ha regalado.
Eres una persona muy linda y te admiro mucho.

Damaris dijo...

Feliz cumpleaños a mis sobrinos chilenos!!!! Ha sido un placer enorme convivir este trayecto de tu vida y la de tus hijos. Lo mucho que aprendiste de ellos nos lo fuiste transmitiendo a nosotras. Un abrazo enorme a tu linda familia.

Andrea dijo...

Un abrazo enorme Natalia, que lindo lo que escribes, que bien los describes, que orgullosa debes estar tu de ellos, y ellos de ti. Abrazos grandes para todos.

@Mousikh dijo...

Tienes unos hijos maravillosos que seguro estarán orgullosos de la madre tan luchadora y amorosa que les ha tocado en suerte. Muchas felicidades!!

Entrillizada dijo...

Muchísimas felicidades!!! Gracias por compartir con nosotros esta celebración.

cintia dijo...

Están guapisisisimos tus niños. Me ha emocionado mucho esta entrada, describes a tus hijos y son tan parecidos a los mios que parece que miro al futuro. Tu Pedro es como mi flaquito, se parece hasta físicamente, tu Cristoval como mi gordito y tu niña como la mia. Menuda coincidencia! Se parecen más con tus hijos que entre ellos, son tan diferentes entre ellos que no parecen ni hermanos. Aunque no entiendo esa creencia popular de que los hermanos tienen que parecerse por la fuerza, es el comentario que más escucho por la calle: "¡Pero si no se parecen en nada!".

Feliz cumpleaños a los cuatro, porque tu también volviste a nacer como otra persona ese dia. UN beso!! trestrillistigres

De chupetes y babas dijo...

Feliz cumpleaños a los 4!! Natalia, que entrada tan maravillosa, eres una mujer sabia y fuerte, en constante crecimiento!! Eres luz y tienes tres hijos poderosos y maravillosos, enhorabuena!!

Comparto tu entrada en fb!

Chitin dijo...

Feliz cumpleaños para todos!!

Maria dijo...

Felicidades! que bonito como has descrito a cada uno de tus hijos, que lindo. Un abrazo y felicidades para ti tambien

Vicky dijo...

Que liiiiiiiiiiiiiindo!!! muchas felicidades para cada uno de tus hijos, que este año que comienza para ellos venga cargado de buenas energías, que se desborde de amor y de salud y que siempre sigan siendo los maravillosos y especiales niños que son. Un abrazote también para tí en un nuevo Cumple de mamá.
Besos!

MisMellis dijo...

Que guapos están tus niños... bueno no son ya tan niños dentro de poco te enfrentarás a la adolescencia... te ha quedado una entrada preciosa y probablemente si te encontraras con la Natalia de hace 9 años simplemente le dirías que el tiempo pone cada cosa en su sitio y que se sale adelante... celebra ese cumple por todo lo alto que os lo mereceís...

Anónimo dijo...

Estremece la descripción de cada uno ... y estremece tu capacidad para ver en cada uno lo que puede enseñarte. Siento una sana envidia por eso; cuesta tanto no dejarse arrastrar por la vorágine diaria y disfrutar a nuestros hijos ... ! En fin, qué más se puede agregar? Solo un FELIZ CUMPLE gigante a los tres, y otro para su mamá.
Cariños,
Claudia, mamá de Melina

Anónimo dijo...

Feliz cumple para esos valientes trillis! que bueno que puedas ver lo que cada uno te enseña dia a dia. Un lindo desafio para quien como yo, no me habia detenido en ese pequeño GRAN DETALLE!!! un abrazo a la distancia para vos!!!
monica, mama de trillis de 5 años

Anónimo dijo...

Feliz Cumple Antonia, Pedro y Cristobal!!! que lo cumplan muy pero muy feliz. Que lindos nenes!! y que buena descripcion de cada uno, me encanto, me emociono.
Besosos para toda la familia!. Cecilia de Bs As, mama de Antonella de 5 años

Saavedra dijo...

Felicidades pequeños gigantes!

briseida dijo...

¡Feliz cumpleaños!!! He de añadir que, además de todo lo dicho, los tres son guapísimos :)
Felicidades a tú también por traerlos al mundo y ayudarles a crecer así.

Reina dijo...

Felicidades a los cuatro :)

Carol dijo...

Unas palabras preciosas dedicadas a tus hijos.
Felicidades a los cuatro!

Anónimo dijo...

Abrazos Natalia, sin duda tu vida cambió hace un poco más de 9 años. Felicidades. Sandra

Natalia dijo...

Muchas, muchísimas gracias a todas por sus palabras. Fue un cumpleaños perfecto, y como broche de oro, leo todos estos comentarios amorosos y cariñosos para mi familia.

Un abrazo para cada una.

Carolina García Gómez dijo...

¡¡¡Feliz Cumpleaños a los cuatro!!! Qué palabras tan lindas y tan del corazón, qué maravilla de hijos y de madre, qué enseñanzas tan valiosas... Los felicito porque el camino que escogieron es el más difícil: aprender, reponerse, luchar, perdonar, amar, apostar todo... Besos.

Bren dijo...

Que hermoso como destacas lo que te enseña cada uno de ellos y sus principales virtudes...Me encanto! Feliz cumpleaños a los 4. Un cariño enorme♥