viernes, 18 de marzo de 2011

Vidas Múltiples

Por muy mamá que sea yo de estas tres criaturas, sé que estoy lejos de saber lo que se siente ser hermanos múltiples. En esto, como en muchos aspectos relacionados con mis hijos, soy sólo espectadora, sólo un testigo de algo que no puede ser explicado ni replicado si no lo has vivido.
Sin embargo, confío en que el haber estado tan cerca de ellos me ha enseñado muchísimo y me ha ayudado a derribar algunos mitos en torno al tema. Son creencias populares que surgen tal vez de la ignorancia o del deseo de atribuir características especiales a una relación poco común como la que se genera de haber compartido el útero materno.
Hace unos años ya, mis hijos se paseaban por el patio del jardín infantil tomados de las manos, y sus profesoras, en su afán por individualizarlos, les prohibían estar siempre juntos. Intentaban crear a la fuerza algo que, ellas no sabían, estaba en el "disco duro" de mi hijos.
Al contrario de lo que muchos pueden creer, ellos jamás se han confundido, siempre han sabido que son seres tan individuales y únicos como cualquier otro. Siempre han tenido sus nombres, sus pertenencias personales, sus gustos, sus ritmos y sus formas de ser definidos y diferentes. No hay riesgo de que se mimeticen. Nunca lo ha habido, y eso es algo que algunos no saben.
Simplemente se aman y muchas veces quieren estar juntos. Se conocen mucho, tienen códigos propios y son muy amigos.
No existe entre ellos esa conexión sobrenatural que le permite adivinar lo que siente o piensa el otro, no hay riesgo de perderse en la relación para abandonar el "yo". Es sólo amor, complicidad y deseos de seguir compartiendo la vida y de sentir que hay otro con el que siempre se puede contar.
Qué más quisiéramos los demás que participar de un vínculo amoroso tan puro y sano como éste. Qué más esperaría yo que este amor perdure para siempre, a pesar de los intentos que hacen algunos por "individualizarlos" y, de paso, intentar romper algo que les resulta extraño y, por lo tanto, amenazante.

12 comentarios:

Betzabe dijo...

Cielos Natalia, precioso post, creo que conmigo ya tienes una fans de tu pluma. No sabia que había ese mito de que los hermanos múltiples podían perder su individualidad mi madre, no sabia siquiera que eso era posible!
Lo que si había escuchado era eso de que uno podia adivinar el pensamiento del otro, sentir los mismos dolores, etc pero ya sabia que no es cierto porque tengo una hermana que es “morocha” gemela con un varoncito, aunque eran dos sacos diferentes, el niño murió a pocos minutos de nacer y mi hermana que era la mas pequeñita fue la sobreviviente, y pues nunca la vi diferente y se crió igual que cualquiera de nosotros, ahora mi madre, después de 25 años, aun se le entristece la mirada cuando mencionamos al hermanito perdido.
Nunca vi que alguien tratara de separar a niños gemelos (trillizos no conozco jijiji) al contrario, siempre vi los intentos de amororcharlos jajaja vestirlos iguales, juguetes iguales, coches iguales, todo igual, y yo no soy gemela y mi madre igual me zampaba un vestido igualito al de mi hermanita etc

Vicky dijo...

Hola Natalia, una pregunta al colegio van en el mismo curso???? tenemos conflictos con ese tema, todo el mundo dice que las tenemos que separar hasta mi esposo, pero la verdad es que yo no quiero separarlas, aunque efectivamente una depende mas de la otra.
Es una hermosa experiencia ser como dices un "espectador" de su mundo, un mundo que nunca imaginé que me tocaría conocer, pero que me ha hecho inmensamente feliz

Ivonne dijo...

Te dire Natalia, soy madre de tres niñas, (todas por separado), pero no de ellas quiero hablarte ahora, sino de mi hermana mayor y yo, tenemos dos años de diferencia pero siempre nos hemos tenido tanto cariño, que la relación entre nosotras raya en eso casi màgico que comentas, y creo que es por el hecho de ser hermanas de siempre habernos apoyado y crecer juntas, me encanto leerte, no dejes de hacerlo, así creceremos todos junto a ti

Natalia dijo...

Hola! Gracias a todas por compartir sus experiencias!!!

Vicky: mis hijos van los tres al mismo colegio, pero a direfentes cursos. Al principio, la Antonia iba a un curso y los dos hombres iban juntos a otro, pero definitivamente no les favoreció. Hoy cada uno tiene su curso, su profesora y sus amigos, aunque a los amigos los comparten y ni te imaginas las fiestas que se arman en esta casa! jajajajaja!

Cariños.

claudia dijo...

Hola...
Mis niñas van en cursos paralelos tambien, pero las profesoras y un afan casi obsesivo, de que se separen y casi no se vean me complica, yo creo que es como tu dices, son muy complices y ellas mismas dicen que nadie juega como su hermana, ante eso no me quedan muchos argumentos para que se separen.

Natalia dijo...

Hola Claudia: tal vez lo mejor sería explicarles a las profesoras que el tener ganas de jugar con otros niños es algo que va a surgir naturalmente en ellas, que no hay que tener miedo de que se "mimeticen" porque eso no va a ocurrir. Al final del día, lo importante es que ellas lo pasen bien en el colegio ¿no?
Saludos.

Carolina dijo...

He conocido hoy el blog, a través de la Asociación de Parto Múltiple y me ha encantado.

Natalia dijo...

Hola Carolina. Qué alegría que te ha encantado!! Espero verte seguido por estos lados.
Natalia.

Mari Paz dijo...

Yo soy mama de 2 niños y 1 una niña trillizos de 5 años, he tenido una medio guerra continua con el equipo del centro donde van los niños, entraron con meses y este es el ultimo curso. Les han separado 2 veces y siempre se al mismo (sin ningun motivo pedagogico, educativo o psicologico; simplemente para quitar trabajo a la profesora, ya que al ser grandes prematuros siempre han comido fatal y vomitaban muchisimo.
El resto de los cursos que han estado juntos, todo ha ido fenomenal y cual ha sido mi sorpresa que este año al reunirme con el DR del nuevo centro me ha preguntado " y usted como quiere que vayan juntos o separados?" yo le he dicho que juntos y no me ha puesto ninguna pega.
Por fin estan abriendo sus mentes, y nos dejan a los padres opinar sobre su escolarizacion.

Natalia dijo...

Hola Mari Paz. Yo creo que también depende mucho de la edad de los niños. A mí, cuando eran muy chiquititos, me parecía que NECESITABAN estar juntos. Ahora, que son más grandes, creo que les beneficia tener cada uno experiencias que le son propias y que no necesariamente comparten con sus hermanos. Creo que debemos confiar en nuestra intuición de mamás... por algo los conocemos mejor que nadie ¿no?
Cariños.

Una madre Pikler dijo...

Hola, que contenta que estoy de haberte encontrado, me encanta todo lo que decis, y ademas como tengo mellizos varon y mujer...me va ayudando ver como fue tu experiencia...Que duro lo que has tenido que pasar, pero que lindo son tus tres soles y ademas que respuestas! te felicito...Lucrecia...
ya soy tu seguidora y me encantaria verte por el mio si tenes un ratito, http://experienciasdeunamadrepikler.blogspot.com/

Natalia dijo...

Hola Lucrecia. Le acabo de echar una miradita por encima y me encantó (¡qué lindos hijos tienes!). Pasaré más seguido por tu blog para leer con detención.
Un abrazo,