martes, 17 de mayo de 2011

La Lástima (Acerca de la Maternidad Especial)

De todas las cosas con las que me toca y me tocó lidiar desde que me convertí en madre de niños con necesidades especiales, la que más me cuesta es la lástima. Es un sentimiento que detesto y del que he intentado escapar porque no lo tolero.

Que sientan o hayan sentido lástima por mis hijos equivale, para mí, a que los discriminen, los miren hacia abajo y les pongan un techo para crecer y desarrollarse. Ya lo dije: no puedo tolerarlo.

Si algunas vez, hace años, tendí a minimizar, omitir u obviar las necesidades especiales de mis hijos frente a otros, es, entre otras cosas, porque nunca he podido aprender a lidiar con un sentimiento que resulta tan violento como un golpe donde más duele. Mis hijos no merecen que nadie sienta lástima por ellos. Ningún ser humano merece la lástima.

Orgullo y no lástima siento por estos tres enanos que nacieron con sus órganos inmaduros y lucharon por vivir. Orgullos porque sus logros son el producto del esfuerzo de tres niños a los que nada les resultó fácil y natural. Orgullo porque siempre han dado la cara y se han mostrado al mundo tal como son, convencidos de merecer el respeto y valoración que cualquier persona merece.

Convertirme en la mamá de estos hijos significó perder vínculos con personas que algún día fueron importantes en mi vida, personas que en lugar de empatía, interés o natural curiosidad sintieron lástima por mis niños, tal vez porque a ellos la vida les dio cuerpos perfectos o hijos "normales". 

Lo siento, pero en esto sigo, después de más de 8 años, siendo intransigente. Hay actitudes que tienen el poder de intoxicar, y la que deriva de la lástima es una de ellas.

Gracias a esta "fobia" por la lástima, mis hijos han crecido bastante blindados y no la conocen demasiado. Algún comentario al aire han oído alguna vez y han replicado sin ser plenamente concientes de lo que están diciendo. Sin embargo, para eso tienen esta madre que les hace abrir más grandes sus corazones y comprender que todos tenemos un "para qué" en esta vida, que no existen los "pobrecitos" y que el amor consiste en poder mirar al otro tal como es, sin sentir miedo ni lástima por sus diferencias.

13 comentarios:

A.Strummer dijo...

creo que todos los que nos vemos involucrados en realidades de este tipo (discapacidad o necesidades especiales) sentimos que la lastima no ayuda en nada, bueno, en ningun caso es util.

Sin embargo, muchas me veces me cuestiono como seria yo fuera de esta realidad, si no tuviera un hermanito discapacitado, quizas, en un profundo error diria "pobrecito" al verlo...estoy segura de que muchas veces es casi una respuesta inconsiente, y al menos a la gente que quiero intento sacarla del error (y ellos se han dado cuenta tambien) y a la que anda puro molestando...no la pesco no mas! :)

lindo post! espero q entiendas que somos muchos/as los q nos hemos sentido asi

Carolina García Gómez dijo...

Igual que vos, soy intolerante a esta actitud y también escojo muy bien a las personas que rodean a Martín y a mi familia. Soy intolerante frente a la lástima y estoy dispuesta a defender con garras y dientes un derecho que tiene Martín y todos los niños con o sin discapacidad de nacimiento: ser aceptados por lo que son, ser respetados y amados.

Nuestros hijos de "pobrecitos" no tienen nada y la lástima es un sentimiento que hay que erradicar de raíz porque sencillamente les niega a nuestros hijos la posibilidad de ser.

100% Mamá dijo...

Me gusta esa actitud, como dices al final la lastima es una forma de discriminacion...

Creo que nuestra sociedad cada dia a aprendido mas y la lastima cada vez mas en retroceso....

Pero siempre es bueno recalcarlo...

Sigue asi... un beso

Papás de Mary Tere dijo...

Totalmente de acuerdo. Muchos saludos!

flowersow dijo...

Las que somos madres de ninos especiales entendemos muy bien que no queremos que la sociedad vea a nuestros hijos con lastima pero lo sabemos por que vivimos en la situacion todos los dias pero hay personas que nunca han convivido con alguna persona especial por lo tanto no necesitan ayudan de como queremos que respondan, yo siempre he dicho que esta en nosotras educarlos.
Pero muy lindo post

@Mousikh dijo...

Lastima de qué? De tener tres maravillosos luchadores que se aferraron a la vida y cuya mirada irradia una fuerza y una alegría que he visto en pocos niños? Orgullosa estás de ellos, y es que es para estarlo.

Natalia dijo...

Hola todas. Gracias por sus comentarios!

A.Strummer y flowersow: tienen toda la razón en que una de nuestras "misiones" es educar al resto y mostrarles que nuestros hijos no son unos "pobrecitos". Ellos no tienen porqué saberlo... la sociedad recién está comenzando a cambiar de mentalidad.

Este post no lo escribí con la cabeza, ni siquiera con el corazón, creo que lo escribí con el estómago, y eso lo hace más visceral y menos refelexivo, pero estoy completamente de acuerdo con uds.

Abrazos!!!

Andrea dijo...

Este post me hacer acordar a mi mamá jajja, y te cuento por qué : ella es una santa incapaz que hacerle daño a alguien, pero el mundo le parece muy injusto y no entiende el mal de la gente. Por eso cuando iba al cti de niños o cuando a Romi le cuesta algo por VAGANCIA! jeje, ella dice "pobrecito/a es que da pena.." . Creo que hay dos tipos de lástima, las buenas y las malas, las buenas como las de mi mamá que no entiende que le duele mucho pensar en eso. Y las malas de gente que te trata como pobrecito al punto de la discriminación " no puede porque tiene.. " " no sabe porque tiene.." cosas por el estilo que acompañan a esa lástima creo yo.
Saludos a los 4 :)

Vicky dijo...

La verdad es que a mí me cuesta entender, las personas son muy crueles aunque muchas veces he pensado que lo hacen sin darse cuenta, pero lo que más me choca es cuando los propios papás sienten lastima de sus hijos, ya sea por una discapacidad, porque tienen necesidades especiales, o porque simplemente no cumplen con las expectativas que ellos mismos se formaron de hijos “irreales”, créeme que conozco muchos casos… Chao a la lastima y arriba el pecho gordito de orgullo que se ve que tienes unos hijos maravillosos, con una tremenda madre a su lado. Un abrazo

Virgini@ dijo...

Van a estar super orgullosos el día de mañana ya verás, eres grande :D

Reina - Mamá en Casa dijo...

Profunda y totalmente de acuerdo con lo que decis, sos maravillosa

Anónimo dijo...

Natalia, que pena escribirte pues ya es un post viejo...pero hace 3 dias me diagnosticaron a mi precioso bebe de 18 meses con autismo....esto es muy duro y me siento una madre debil.. yo miro a mi niño y me da pesar(es lomismo que lastima?!) como hago para no sentirme asi, como cojo fuerzas????

Natalia dijo...

Hola Anonimo. Lo que sientes es tristeza porque tu hijo no es como esperabas. Es recién el comienzo de un psorceso largo de duelo en que te depedirás del hijo que no tienes al mismo tiempo que le das la bienvenida al que tienes.

No te sientas mal, no es lástima, es normal lo que sientes. ¿Crees que alguna madre de un niño con necesidades especiales fue capaz de digerir el diagnóstico en tres días? No, es difícil, pero saldrás muy fortalecida. No creas que eres débil, somos capaces de mucho más de lo que creemos.

Llora, enójate, haz lo que sientas. Ya vendrán tiempos de paz. Pero debes tenerte paciencia. No ocurre de un día para otro.

Cuenta con todo mi apoyo por favor!

Un gran abrazo!!!!!