miércoles, 4 de mayo de 2011

¿Quién Dijo que Ser Padres Múltiples es Caótico?

No es un secreto para nadie: la paternidad múltiple muchas veces resulta un caos. Sin embargo, buscando fotos "caóticas" sólo encontré algunas desde que mis niños tenían un año hasta los dos o un poco más.

Supongo que eso significa que después de esa etapa, nuestra vida se volvió algo más ordenada :)

Aquí les dejo algunas muestras: 

 ¿Podremos entrar a la tele?

 ¡Esto está muy entretenido! Mi mamá dice que éste es su sofá favorito. Tiene razón: ¡es excelente para jugar!

 ¡Ohoh! Parece que nos pillaron explorando en un lugar que no tenermos permititido.

 ¿Cómo pretende nuestra madre que durmamos siesta si la conversación está taaan entretenida?

 Cristóbal descubrió un rollito de papel que se puede romper en pedacitos... Y Antonia que al tirar de esa manilla sale un ruido fuerte que nos gusta. ¡El baño es lo mejor!

Bueno, ¿Acaso no podemos cansarnos de estar limpios? Este macetero estaba LLENO de tierra. ¿Cómo no nos dimos cuenta antes? ¡Esto sí que es vida!

Aquí estamos flojeando, regaloneando y copuchando en la pieza de mi mamá. Excelente lugar para instalarse a descansar de las tareas diarias.

8 comentarios:

Vicky dijo...

Natalia que exquisitos!!!!!!!!!!!!!!!
Nosotros aún nos encontramos en la etapa caótica pero quería preguntarte cual sientes que es mejor????? a que edad se vuelve un poco más "ordenada"?
Besos

Andrea dijo...

jaja Natalia hermosas las fotos!!:D, mis amigos siempre pensaron que teniendo dos hijas, yo sola, y una con autismo ( que a veces equivale a 20!) mi casa sería un caos, pero lo cierto es que cada vez que venía alguien, me decian : " y tus hijas no están?" - " si! están jugando.." -
es un mito eso de que cuando tenes hijos tu casa es un caos, va en como uno lleve las cosas en su casa, y enseñarle a sus hijos que no hay por qué ser desordenados con todo y colabrar con las tareas de la casa..

me encantaron tus niños!, son hermosos los tres! :D

equipo28 dijo...

Como me recuerda a mi dia a dia, eso si con uno menos ... me he reido muchiisiimoo con el macetero, que caras de felicidad, estan para comerselos!!! y el rollito de papel es lo favorito del baño para Bruno, Unai va directo al tapon del bide ...

Que buenos momentos para recordar y disfrutar.

El pozo de mis sueños dijo...

Hermosos, preciosos!!!! Que fotos más geniales!!!!
Me sacaron varias sonrisas!!!! =)

Saludos!!!!

M.Ignacia dijo...

Pucha, yo no sé tú Natalia, pero yo....volvería FELIZ a esa etapa de mis trillis...y eso que no pusiste las de Pedrito trepando por las sillas de comida !
Los adoro !!!

madredemellizos dijo...

Porqué será que no me sorpenden las fotos? Jajaja. Están tremedos! Graciosísimos! Y la cocina? Seguro que con los armarios de la cocina también te dieron guerra! Jajaja. Que recuerdos más simpáticos tendrán tus hijos!

Lucía dijo...

Hola Natalia un gusto conocerte a vos y a tus hermosos niños!! Cuando miraba las fotos me sentía totalmente identificada, tengo mellizos Malena y Nicolás de 3 años y Lucía de 7. Aún siguen con sus travesuras y me vuelven loca todo el día jajajja. Muy lindo tu blog!! Felicitaciones!! Un abrazo desde Argentina!!

Silvina

Natalia dijo...

Hola a todas!!! Gracias por sus comentarios.

Vicky: sinceramente, a pesar de los buenos y preciosos recuerdos, prefiero la época actual, en que son niños mucho más autónomos y yo he podido volver a ser un poco mujer y no mamá el 100% del tiempo. Para mí, las cosas cambiaron mucho cuando los tres lograron comer solos, ir al baño solos y vestirse solos, es decir, con la llegada de la autonomía. Eso ocurrió recién hace 2 años porque a Cristóbal hubo que alimentarlo por sonda hasta los 6.

Mamá: es verdad que a veces siento nostalgia por esas guaguas exquisitas, pero cada etapa tiene su encanto. Dime si no es rico tenerlos a los tres sentados leyendo un libro y haciéndote callar cada vez que hablas porque los distraes. Estoy feliz de verlos crecer.

Y a todas las demás: sí, fue una etapa caótica, pero la memoria es selectiva y te acuerdas mucho más de los momentos alegres que los de desesperación y cansancio profundo (que los hubo, para qué voy a mentir)

Un abrazo para cada una.